lunes, 8 de julio de 2013

De “La noche más oscura” a dos filmes orientales de medio calibre

Félix Morriña

Para los amantes del cine sajón, en especial el estadounidense, la película de Kathryn Bigelow “La noche más oscura” (“Zero Dark Thirty”, 2012) les resulta una joya del séptimo arte porque en ella se narra cómo ultiman al ser más buscado de la historia reciente a nivel mundial: Osama Bin Laden. Muchos serios historiadores estarían en contra de este alarde fílmico ganador de Mejor edición de sonido dentro de los premios Oscar. Fue nominada a cinco categorías de estos premios: Mejor película, Mejor actriz, Mejor guión original, Mejor montaje y Mejor sonido. Ganó el Globo de Oro a la Mejor actriz, dentro del género Drama, con lo cual Jessica Chastain ha obtenido mejores trabajos dentro de la gran industria.
            Estrenada el 19 de diciembre del 2012 y sacada al mercado en DVD en marzo de este año, “La noche más oscura” presenta abiertamente los motivos que orillaron a los marines gringos a torturar a diversas personas de origen árabe, pertenecientes a células terroristas de Al Qaeda, con la finalidad de obtener información que les llevara al Enemigo Público Número Uno del mundo. Con tintes por momentos del cine documental, la película de 102 minutos trata de mostrarnos lo bien que hacen las cosas los vecinos del país del norte. Algunos estarán de acuerdo, otros de origen árabe-libanés la rechazarán por la polémica que pueda desatar el tratamiento del tema, ya de por si delicado, la película cumple con su cometido comercial: Impactar con un tema escabroso.
            Pese a todo lo que se pueda decir del asunto bélico y de defender las naciones-patrias contrarias a la visión del mundo del medio oriente, la cinta nos permite rescatar el papel fundamental que desempeña la mujer en asuntos tan delicados en política internacional, así como de espionaje y de asuntos militares extremos. Según la versión fílmica de los hechos reales en los que está basada “La noche más oscura”, por parte de Kathryn Bigelow, una mujer fue el eje rector de la operación militar para derrocar en la “Zero Dark Thirty” (hora en la que el terrorista más buscado tras el 11 de septiembre, fue pasado por armas), gracias a su obstinamiento, obsesión, empecinamiento y capricho.
            Con las actuaciones de Jessica Chastain, Jason Clarke, Joel Edgerton, Chris Pratt y la participación especial del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, “La noche más oscura” le permitirá analizar, desde la óptica de la Unión Americana, oaseáse de los ganadores, las aportaciones de la sesentona directora de los filmes “Near Dark”, “Point Break” y ganadora de seis premios Oscar por “The Hurt Locker”, Kathryn Bigelow. Como siempre, usted tiene la última palabra.
            Yo no sé qué diría el maestrazo y célebre cineasta japonés Akira Kurosawa sobre el cine oriental de estos días, en el que por el mínimo motivo hay trabajos de acción llenos de tanta violencia innecesaria, con el pretexto de retomar a las artes marciales y los usos y costumbres de esa parte del mundo. Seguro estoy que se lamentaría y para que este interlocutor no lo haga amargamente, le puedo decir que depende de usted si se acerca al filme coreano “No mires al espejo” (“Into The Mirror”, 2003), el cual llegó a mi manos en formato DVD hace una semana y la verdad el resultado me dejó mucho qué desear. De hecho en el mercado nacional, sólo se consigue bajo este formato para los amantes de este tipo de cine.
            Luego de investigar un poco, llego a la conclusión de que lo más importante de este filme de suspenso y un poco de terror, es el contexto en el que el entonces novel cineasta (fue su primer filme) Kim Sung-ho hace de los espejos, la imagen que proyectan éstos, la doble personalidad que generan, la fijación histórica, el contexto sociocultural, los fetichismos y las supersticiones. Pero, el gran pero, es que lo echa todo a perder conforme pasa la trama, misma que transita en un centro comercial de lujo, donde hubo una muerte durante un incendio un año atrás.
Lo que por momentos pareciera atraparte con ese asunto de la imagen detrás del espejo (o como diría el cantautor español Joaquín Sabina, “ése que está detrás del espejo”), que tanta poesía ha generado a lo largo de la historia, se pierde entre lo burdo de la trama, con algunas muertes que obligan a un ex policía a desenmarañar el significado. Un alma en pena que se posiciona detrás de los espejos para explicar su ausencia, pidiendo ayuda para resolver su situación fantasmagórica, como también cada quien de los involucrados saca sus demonios, reflejos y culpas a pasear.
Sin más, “No mires al espejo” de Kim Sung-ho fue Premio del Público en el Festival de Cine Gérardmer años después de su estreno. Le recuerdo, usted sabe dónde y con quién invierte su tiempo.
Volviendo a citar a Akira Kurosawa, le preguntaría: “Maestro, ¿qué piensa usted del filme ‘Versus’ (titulado en español “El combate final”, del año 2000) de su coterráneo Ryuhei Kitamura?”. Seguro, se pararía de su peculiar asiento sin decir palabra alguna y se retiraría del lugar. Acto seguido, buscaría al susodicho cineasta y… ¡Imagínense!
La película le gustará a los morros que están metidísimos en los combates mortales. Les gustará más si hay mucha sangre y actores monigotes salidos de alguna serie Manga o de caricaturas de peleas continuas, es decir, tan bonitos y estilizados que con sangre siente uno que se viene hacía dentro (¡jajajajajajajaj!). También les agradará porque en ella hay “misticismo” ancestral entre el bien y el mal, como la eterna lucha entre los vivos y los muertos. ¡Órale! A veces disfruto de estas cintas “kitsch”, más en compañía del ser querido que no sabe qué decirte y con tal de quedar bien, te insinúa que es buena o que para un domingo en la noche-madrugada no está tan mal. La verdad, es que las tengo que soportar porque hay que ver de todo para saber que Akira Kurosawa es la neta del planeta, al menos en esa parte del mundo, llamado Asia. ¡Bueno, “hacia” allá vamos ahora!


Twitter: @fmorrina


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