jueves, 29 de marzo de 2012

De "Una noche en el 67" a "El gran Buck Howard"


Félix Morriña

¿Se imagina usted ver juntos entre los 20 y 23 años de edad a Caetano Veloso, Chico Buarque, Edu Lobo, Gilberto Gil, Roberto Carlos y Sergio Ricardo, entre otras grandísimas figuras de la música popular brasileña en un programa de televisión? ¿Creen que no fue posible esa reunión? Señoras y señores, todos estos monstruos de la música en idioma portugués estuvieron juntos en el Tercer Festival de la Música Popular Brasileña de 1967, que transmitió la cadena televisiva más importante de esa nación que no sólo ha dado el juego bonito y maravilloso del fútbol.
            Incluyendo a este interlocutor, la media docena de espectadores que se dio cita la noche del pasado lunes 26 de marzo en la Gira de Documentales Ambulante en Cinépolis Galerías Metepec, quedamos anonadados por el blanco y negro del documental de los Terra y Calil, en el que vimos cómo se desarrollaba un festival musical con todos sus bemoles, desde simpatizantes de los concursantes, hasta los que habían sido pagados para abuchear a los que consideraban un estorbo o pocas ganancias. La mafia de los espectáculos al rojo vivo en directo. Los promotores, periodistas musicales, jueces y demás parafernalia quedan al descubierto, como también las situaciones políticas que existían en la época, como el hecho de que era mal visto por los nacionalistas brasileños que sus artistas emplearan instrumentos de corte sajón, como era la guitarra eléctrica.
            Eran tiempos de efervescencia nacionalista, pero como grandes artistas persuadieron a su público, a su raza, su visión del mundo, mismo que compaginaba con los precursores del cambio en la década de los años 70. Sin duda, uno de las más grandes propuestas de ese cambio lo gestó el maestrazo Gilberto Gil, que años más tarde se llamó Tropicalismo, que sumaba la bossa nova, con muchos otros sonidos nacionales con los sonidos del resto del mundo. La cultura brasileña no volvió a ser la misma para el resto del mundo. ¡Qué felicidad! ¡Qué alegría! ¡Qué documental! Ha sido la mejor inversión de tiempo que he hecho en muchos años. Este documental me regresó a las salas de cine. No deben dejar de verlo dentro de esta Gira de Documentales Ambulante. Dura 85 minutos y es una producción del 2010 con una historia nacida en 1967.
Pasando a la siguiente recomendación fílmica de esta semana, puedo decirles que deben ver lo más pronto posible y en toda su magnitud al maestro John Malkovich desempeñando el papel de un famoso mentalista estadounidense que viene de actuar en pequeños foros de medianas ciudades a ser una estrella de la televisión en la película El gran Buck Howard. Esta película dirigida por Sean McGinly, estrenada en el 2008, es una comedia ácida (para nada de risa fácil) en el que nos muestran todos los altibajos que viven las estrellas que entretienen a grandes audiencias con trucos y efectos de magia, como también nos presenta alternativas de sobrevivencia en un mundo en el que cada vez es más difícil hacer reír y entretener.
Ver a Malkovich en este extraordinario papel, nos indica que desarrollar un rol de comedia, con altas dosis de humor negro, competencia desleal y ego desmedido no es cosa fácil. Los que tengan oportunidad de conseguir en DVD este filme que acaba de salir al mercado en este formato, tendrán la posibilidad de apreciar el trabajo detrás bambalinas de los histriones de la magia y los trucos visuales, esos que cada vez son menos apreciados porque han sido sustituidos por la tecnología. Seguro llegará el momento en que se hagan encuentros anuales de representantes de la magia por todo el mundo, justo cuando sea imposible reír, llorar o simplemente sorprenderse.
De sólo recordar que luego de más de cinco mil ocasiones de encontrar su dinero entre el público como parte de su espectáculo principal, Howard no logra localizarlo en una función en la que se entera que dicho dinero sería entregado para una causa benéfica, a uno le da por pensar que lo hizo a propósito, mientras que los actores piensan que ha llegado el momento del retiro. Y así fue, ahí la vida de Buck cambia radicalmente en la historia fílmica.
Si a eso le agregamos que actúa Colin Hanks (el hijo mayor de Tom Hanks, en el papel de Troy Gable, el asistente de Buck Howard y eje narrativo de la película), Tom Hanks (como el papá de Troy), Steve Zahn (como el promotor de espectáculos Kenny), la guapa Emily Blunt (en el papel de la amante de Troy y enlace con los medios) y Adam Scott (como Alan Berkman), el espectador saldrá ganando sonrisas desde casa, porque es una cinta que disfrutará cualquier día después de una jornada laboral pesada.
Cualquiera de estas dos películas le dejará un grato sabor de boca. Consígalas a como dé lugar. Hasta pronto.



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