domingo, 19 de junio de 2011

Un filme épico sobre China de John Woo y la visita de Slayer a México

Félix Morriña

Recién termino de ver la película “Acantilado rojo” de John Woo y lo primero que puedo expresar es que no sólo “Adiós a mi concubina” de Chen Kaige es de lo mejor de la cinematografía china. Con una duración de dos horas y media para el mundo occidental (la versión asiática dura poco más de tres horas, según informes de los promotores del filme), la obra del director de “Misión imposible 2” y “Contra cara” nos deja perplejos, sin habla y con una sensación de que se ha visto una verdadera obra maestra.
            Y en efecto, “Acantilado rojo” es una superproducción china en la que se invirtieron 52 millones de euros, participaron las figuras más representativas del cine chino como Ken Watanabe, Tony Leung, Chow Yun Fat y Chiling Lin, entre muchos otros, quienes utilizaron el chino mandarín como el eje rector de la película, toda vez que está inspirada en la mítica batalla en la que participaron más de 800 mil soldados en combate y ardieron dos mil barcos por todos los ejes cardinales.
La batalla se llevó a cabo en el año 208 después de Cristo en el lugar que lleva por nombre la cinta de John Woo, ese cineasta que de su país brincó a Hollywood para darse a conocer y ahora confirmar su identidad con su pueblo a través de esta obra. Es una espectacular película, con la producción más cara que se tenga memoria y con un resultado exquisito sobre la Dinastía Han. Para el director esta obra del séptimo arte se trata del “verdadero espíritu de los chinos y de cómo pueden vencer una guerra con un pequeño número de gente”. Lo más bello e impresionante de esta cinta son las formaciones militares para atacar al enemigo. Se trata de una película de estrategia militar.
            “Mi objetivo para esta película es superar las barreras culturales e históricas, de manera a que el público occidental sienta que está viendo una versión asiática de Troya, mientras que el público oriental descubre nuevas perspectivas de una historia que le es conocida. Quería demostrar igualmente que somos capaces aquí en China de crear una película épica del mismo calibre que una producción de Hollywood”, señaló el cineasta chino antes de que se proyectara en Europa, para contextualizar a los cinéfilos sobre esta magnífica producción que ahora llega en formato DVD con una duración de 150 minutos y que puede conseguir en cualquier tienda respetable.
            John Woo agregó que la historia de “Acantilado rojo” ocurrió hace mil 800 años en China. Fue una batalla que tuvo gran importancia histórica. A través de las historias de la batalla, aprendemos sobre la gran inteligencia y valentía de los antiguos pueblos de China, que aunque superados en número, lograron vencer a sus enemigos. “Yo creo que al trabajar con nuestros equipos de gran talento y con los avances tecnológicos más recientes, logramos darle a esta historia épica la misma escala de cualquier éxito de Hollywood. A través de la filmación en exteriores y de los efectos especiales de post-producción, logramos recrear el realismo del antiguo campo de batalla. Un espectáculo visual como este no ha sido visto aún en la gran pantalla china”.
            No queda más que invitar a que adquieran esta obra del séptimo arte para disfrutar en familia y si es usted militar, gozará como infante las escenas de las cruentas batallas, en donde la sangre tiene un motivo místico.
            Pasando a otro tema, mientras escribía esta columna dominguera, en Monterrey se hacían los preparativos para el primer concierto de Slayer en México en este 2011, en el que por cierto no estará presente el guitarrista Jeff Hanneman por razones de salud, pero lo sustituirá temporalmente el ex integrante y fundador de Exodus, Gary Holt. Sin embargo, sí estarán sobre el escenario de Monterrey, y el próximo martes 21 en el Palacio de los Deportes de la capital del país, el cantante y bajista de origen chileno Tom Araya, el guitarrista Kerry King y el rey del doble bombo de origen cubano, Dave Lombardo.
            Será una nueva oportunidad de ver a los polémicos integrantes de Slayer, quienes a lo largo de su historia han creado toda la imagen de seguidores del (neo) nazismo y de darle motivos a los asesinos seriales de continuar con sus crímenes. Pueden estar o no de acuerdo, pero sólo se les ha adjudicado estar interesados en esos temas. Lo cierto es que se trata de una verdadera y trascendental banda que empezó con el trash metal, pasando por el hard core punk y el nü metal. Además, son una de las cuatro bandas nodales de los años 80 que registraron, junto con Metallica, Anthrax y Megadeth, el sentir de una juventud inconforme con el sistema imperante de la Unión Americana y su influencia en el resto del mundo. Por allá nos vemos.

fmorrina@yahoo.com.mx

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