domingo, 18 de diciembre de 2011

Freddie, por favor diles que ¡no soy delincuente!

Félix Morriña

Necesito escribir, como quien necesita heroína. Rememoro ahora como si fuese mi testamento o mi aportación al mundo. Entonces era tan sólo un chico de 10 años en Puebla, un 17 de octubre de 1981 viendo a Queen en el estadio Ignacio Zaragoza, sin entender prácticamente nada. Me llevaron mis tutores y primos como adelanto a mi cumpleaños décimo primero (20 de noviembre). Según mis protectores, todo estaba muy bien salvo el apañón de la tira después del concierto. Yo tuve que sufrir todas las penurias hasta que los liberaron. Fue la primera vez que sentí el poder del Estado.
Durante el show, en el que Queen interpretó 23 rolas, varias del entonces álbum en turno The Game, la gente no se comportó a la altura de las expectativas, porque le aventaban zapatos, orines en bolsas de plástico y tantas pendejadas más al guitarrista Brian May, porque en una de las canciones, el cantante Freddie Mercury salió con un enorme sombrero de charro, provocando molestias del respetable, porque pensaban que se estaba burlando de la idiosincrasia mexicana, lo cual no era cierto. La banda estaba verdaderamente apache, como se decía entonces.
Pese a eso que logro recordar, la entonces propositiva Radio Éxitos dijo que el concierto había sido todo un suceso y que la raza se comportó bien. Pasado poco más de un lustro, me leyó en un periódico de circulación nacional mi padrino Bernabé Mendoza la presentación de Queen en el estadio de Wembley y de inmediato saqué mis discos de vinil. Para entonces ya me habían regalado y comprado en ediciones gringas A Kinf Of Magic, A Day At The Races, The Game y Sheer Heart Attack.
Años más tarde adquirí Queen II, The Works, A Kind Of Magic, Hot Space, A Night At The Opera y News Of The World, que luego pasarían a la historia y a otras manos, gracias a las mujeres que han compartido su vida conmigo. Todos esos discos, terminarían aportando algunas canciones para la edición en video de Queen. Live At Wembley Stadium del sábado 12 de julio de 1986, que ahora llega a mis manos en DVD para conmemorar el 25 aniversario de su salida. El material en cuestión trae un disco compacto extra con el concierto del día previo al grabado de manera oficial, en el que la banda integrada además de los dos mencionados, por el bajista John Decon y el baterista Roger Taylor, ejecutaban el mismo set list y usaban el mismo vestuario, conocidos por todos los seguidores del grupo inglés.
En aquel entonces, Queen estaba realizando el Magic Tour (A Magic Show), el que a la postre sería el último con Freddie Mercury, cuya voz jamás sería superada por cantante alguno en el mundo de la ópera rock. El disco dos de esta edición de lujo, que además integra un cuadernillo especial con fotografías alusivas al concierto en el estadio de Wembley, y las caricaturas de cada uno de los integrantes de la banda, contiene material extra como las entrevistas a Brian May y Roger Taylor en este 2011 para celebrar 25 años de existencia de este producto dirigido magistralmente por Gavin Taylor. También hay datos concretos de cómo se llevaron a cabo dos de los conciertos más completos en estadios que se hayan grabado.
Mientras escribo esta columna y el DVD deja escuchar y ver de manera azarosa “Bohemian Rhapsody”, “Crazy Little Thing Called Love”, “We Will Are Rock You”, “We Are The Champions”, “Another One Bites The Dust”, “Now I’m Here” y “God Save The Queen” (todas cantadas en 1981 en Puebla) me sumo en una profunda nostalgia por los buenos tiempos, ésos que ya no están más, en especial si este fin de año me quedaré con las manos vacías gracias a “Lolita la de Hacienda”.
Sucede que la semana pasada fue una de las peores en mi vida porque fue llamado por el Servicio de Atención tributaria (SAT), para ponerme a mano con mis adeudos, notificándome que me quedaría sin cena de Navidad y fin de año. Por Dios, si no debo tanto para que me traten como delincuente y me dejen varado sin más que comer como cualquier día del año. Por si fuera poco, esos cabrones me pasaron al piano para registrar cada una de mis huellas digitales, para luego grabar el iris de mis dos ojos y después sacarme fotos de frente. ¡Ni en Almoloya, ni en Barrientos me hubieran tratado así!
En este momento, Freddie Mercury canta a todo pulmón en el video del concierto “I Want To Break Free” y yo le hago segunda voz. No puedo soportar tal depresión que reviento las bocinas del estéreo. Odio, rencor, maldiciones, resentimiento, nostalgia e impotencia se mezclaron al grado de gritar a los cuatro vientos: Freddie, por favor diles que ¡no soy delincuente! Pero no hubo contestación, por lo que puse enseguida “Under Pressure” para calmarme.
El disco doble Queen. Live At Wembley Stadium. 25th Anniversary Edition ha alcanzado para amortiguar el golpe asestado por Hacienda, pero dudo mucho que pueda volver a sonreír como lo hice el 17 de octubre de 1981 en el estadio Ignacio Zaragoza, al terminar lo que sería el primer concierto internacional que me cambió la vida: Queen en Puebla. ¡Dios salve a la Reina!


martes, 13 de diciembre de 2011

"Some Girls", reviviendo los años 70 con The Rolling Stones

Félix Morriña

Todavía recuerdo con mucho sentimiento mis discos de vinil con los que crecí en las décadas de los años 70 y 80. Comprarlos, significaba para un joven “Cerillo” (empacador en las cajas registradoras) de cadenas comerciales en el estado de México y Distrito Federal, la inversión completa de tus ingresos quincenales y hasta mensuales. No te quedaba ni para los pasajes, mucho menos para invitar a la cajera u otra fémina de tu edad a algún sitio. Con el paso de los años, llevarlas al hotel no era problema en esa época, siempre lo fue y ha sido el dinero.
Por eso, acariciar un disco de vinil de aquellos años, y sobre todo hacerlo tocar en tu vieja consola o modular con tornamesas, es un viaje alucinante al pasado, ése que nunca quisiste dejar atrás, pero se atravesó la tecnología y había que adaptarse o morir. Gracias esa adaptación y gusto por las teclas cibernéticas, hoy puedo rememorar el contenido del disco Some Girls de The Rolling Stones, el cual acaba de ser reeditado para que sea escuchado por las nuevas generaciones. Si bien ya existía una versión en disco compacto, ahora aparece con una nueva presentación e información sonora y visual que no puedes evitar ensoñar una vez que lo pones en el aparato reproductor.
Recuerdo que mis tutores tíos lo tenían en su colección de discos de vinil entre otros títulos de sus Satánicas Majestades, pero recaía mi atención en el Some Girls porque no me gustaba la portada: Una serie de fotos de los miembros de la banda en cintillos de colores chillantes (verde, amarillo, azul y rosita) y con muchas letras que entonces no me decían nada. Lo que sí me gustaban eran las medidas y tipo de materiales de los sostenes de la contraportada, acompañadas de una serie de mujeres sajonas de muy buen ver que modelaban para gusto de nuestros ojos.
Ahora que tengo en mis manos el álbum doble, porque además del Some Girls que contiene las 10 rolas por muchos conocidas (entre ellas, “Miss You”, “When The Whip Comes Down”, “Just My Imagination (Running Away With Me”, “Lies”, “Far Away Eyes” y “Shattered”), el material viene con un disco extra con 12 raras rolas, para muchos fanáticos poco conocidas, como “Claudine”, “So Young”, “Do You Think I Really Care”, “When You’re Gone”, “We Had It All”, “Tallahassee Lassie” y “Petrol Blues”, los cuales pertenecen a la época en que salió el disco en cuestión: 9 de junio de 1978.
Cabe destacar que el disco salió bajo el sello del grupo, Rolling Stones Records, pero fue distribuido por Atlantic Records. Los productores fueron el cantante y líder Mike Jagger y el guitarrista Keith Richards, quienes firmaron como The Glimmer Twins, pero además participaban activamente el resto del grupo, integrado por el baterista Charlie Watss, el bajista Bill Wyman y el seis cuerdas Ronnie Wood. Para entonces, tenían de colaboradores al pianista Ian Stewart y el percusionista Matt Clifford, con quienes sostuvieron momentos memorables.
Some Girls es resultado de la perfecta combinación del rock con R&B y blues a secas, pero fue muy aplaudido porque en el momento en el que salió al mercado discográfico había dos movimientos sonoros muy representativos: la música disco y el punk rock. Los Stones supieron sortear esos movimientos de la década de los años 70 con este disco, que ahora usted puede conseguir en su edición especial y de lujo en cualquier tienda de prestigio.
Atrás quedó ese disco de vinil que en su Cara A tenía de “Miss You” hasta la rola cinco titulada “Lies” y la Cara B iniciaba con “Far Away Eyes” y concluía con la décima pieza llamada “Shattered”. El disco duraba 40:45. Quien tenga ese disco de vinil cuídelo como si fueran sus propios ojos y herédelo a sus progenitores para que sepan que alguna vez fuimos tan felices como el hecho de haberlos procreado a ellos, a nuestros hijos.
           

jueves, 8 de diciembre de 2011

"A Dramatic Turn Of Events" de Dream Theater al Auditorio Nacional o cuatro filmes mexicanos

Félix Morriña

Mucho enojo provocó entre los más fieles seguidores tapatíos del grupo de rock progresivo estadounidense Dream Theater, la cancelación de su concierto del día viernes 9 de diciembre en el Teatro Diana de Guadalajara, porque sin previo aviso los organizadores dijeron que no habría show y argumentaron cambios de logística, lo cual deja mucho que desear y permite suspicacias de la relación de negocios entre la banda y Ocesa, la empresa organizadora. Sin embargo, el público fiel a la banda integrada por el cantante James LaBrie, el guitarrista y corista John Petrucci, el bajista John Myung, el tecladista Jordan Rudess y el baterista Mike Mangini podrá verles el sábado 10 de diciembre en el Auditorio Nacional de la capital del país a partir de las 20 horas.
            Muchos conocedores de Dream Theater extrañarán en la batería a Mike Portnoy, uno de los más destacados en el mundo en su instrumento, al grado de obtener 23 premios de la revista Modern Drummer y ha sido la segunda persona más joven en ser introducida en el Salón de la Fama de los mejores bateristas del mundo. Ese reconocimiento le fue otorgado a Portnoy en el 2004, cuando tenía 34 años de edad. Pese a esta ausencia, el respetable podrá ver al seis cuerdas John Petrucci, quien ha venido a México como parte del G3, con Steve Vai y Joe Satriani al Auditorio Nacional. Cabe recordar que a este guitarrista lo comparan con Yngwie Malmsteen, Eric Johnson y maestrazo Robert Fripp, con quienes ha colaborado en sus respectivas giras.
La historia de Dream Theater se destaca por ser una agrupación virtuosa, excelsa y exquisita, por lo que sus integrantes por sí solos son de lo mejor que hay en el orbe, pero se tiene que renovar con forme pasan los años y en esta ocasión el baterista fue parte del cambio.
            Los seguidores de los creadores de álbumes como Images And Words (1992), A Change Of Seasons (1995), Six Degrees Of Inner Turbulence (2002), Octavarium (2005), Black Clouds & Silver Linings (2009) y A Dramatic Turn Of Events (2001), disco motivo de la reciente gira que los trae de nueva cuenta al país, podrán disfrutar de los nueve temas que incluye este nuevo material, entre ellos, “On The Backs Of Angels”, “Build Me Up, Break Me Down”, “Lost Not Forgotten”, “Outcry” y “Bridges In The Sky”, sencillo del álbum.
A Dramatic Turn Of Events es el décimo primer disco de estudio del grupo formado en 1985. Salió a la venta el 13 de septiembre bajo el sello Roadrunner Records y con este disco debuta el baterista Mike Mangini, luego de que en septiembre del año pasado dejara la banda Mike Portnoy. El disco tiene una duración de poco más de 77 minutos, por lo que el sábado, los seguidores disfrutarán prácticamente de todo el contenido del nuevo disco y por supuesto una selecta selección de temas de antaño. Todo mundo sabe que Dream Theater ofrece conciertos de casi tres horas y a veces más, por lo que estén preparados para un largo encuentro con estas leyendas. Por allá nos vemos.
Por otro lado, si usted amable lector no puede ir a este concierto, ni a otro lado, le recomiendo adquirir cuatro películas de la serie “Joyas del cine mexicano” y quedarse en casa para disfrutar del séptimo arte nacional de la época de oro, como son: El peñón de las ánimas (1942) de Miguel Zacarías; Vainilla, bronce y morir (1956) de Rogelio A. González; La Perla (1945) de Emilio Indio Fernández y 800 leguas por el amazonas (1958) de Emilio Gómez Muriel.
Para hacerse de estas cuatro películas, le sugiero que adquiera el paquete de 2 X 1 promocional que hace la distribuidora On Screen Films, los cuales puede conseguir a bajo costo en cualquier tienda comercial departamental, para que vaya armando poco a poco su propia cinemateca. Nada como ver sin interrupciones las actuaciones de Jorge Negrete y María Félix con música de don Manuel Esperón en El peñón de las ánimas; o las intervenciones de Elsa Aguirre, José Gálvez, Ignacio López Tarso y Luz María Aguilar en Vainilla, bronce y morir.
Tal vez le atraiga más ver el histrionismo de Pedro Armendáriz, María Elena Marqués, Columba Domínguez y Fernando Wagner en La perla; pero definitivamente debe ver también a Carlos López Moctezuma, Rafael Bertrand y María Duval en 800 leguas por el amazonas. Como siempre, usted tiene la última palabra.


martes, 6 de diciembre de 2011

Dos buenas noticias: "Mozzer" en México y el nuevo libro de Héctor Zagal, "Gente como uno"

Félix Morriña

Como lo he dicho en múltiples ocasiones, Morrissey es para muchos cuarentones, lo que The Beatles significa para la historia universal de la música. Como lo escribí en su momento en esta columna, publicada entonces en El Diario, Morrissey está presente en la vida de todo amante del cambio sonoro en el idioma de Shakespeare. Morrissey y The Smiths crearon lo que años después se llamaría Brit Pop, movimiento músico social que en los años 90 tuvieron como máximos exponentes a Pulp, Blur y Oasis. Todos ellos, le rinden pleitesía directa e indirectamente a The Smiths.
            El motivo por el cual vuelvo a escribir de Morrissey es porque esta de nueva cuenta en tierra azteca para ofrecer seis conciertos, dos en el Distrito Federal y cuatro en provincia. En esta ocasión, el artista británico se presentará en espacios reducidos para interactuar con sus más fieles seguidores. Serán conciertos muy intimistas y por cierto muy caros para la situación que vive el país, pero los fan han dicho que no importa el costo del boleto con tal de presenciar uno de los mejores recitales de este 2011.
            Como he escrito en otras ocasiones, para todos aquellos que no saben quién es Morrissey, les puedo recordar que se requiere meter en una misma licuadora al escritor irlandés Oscar Wilde, al actor estadounidense James Dean y al Rey del Rock, Elvis Presley, mezclados con altas dosis de whisky y mucha, muchísima vena inglesa. El resultado será una música que va del neo punk rock, al new wave, pasando por el pop y el romanticismo musical a la Lord Byron. Nadie se salva de adorar alguna canción del elegante cantautor. Morrissey representa para la música contemporánea un ente artístico a seguir para todos aquellos que piensan que en el rock no hay glamour, elegancia extrema, educación y cultura universal.
Sin lugar a duda escucharemos rolas de los álbumes You’re The Quarry (“First Of The Gang To Die” y “Irish Blood, English Heart”), Your Arsenal (“We Hate It When Our Friends Become”), Viva Hate (“Suedehead”), Ringleader Of The Tormentors (“You Have Killed Me”) y una selección especial de su periodo con The Smiths: El homónimo de 1984, Meat Is Murder (1985), The Queen Is Dead (1986) y Strangeways, Here We Come (1987). Como de los recopilatorios Hatful Of Hollow (1984), The World Won’t Listen y Lourder Than Bombs, ambos de 1987 y el álbum en vivo Rank (1988).
Cabe recordar que Steven Patrick Morrissey vino por vez primera a México como parte de la gira ¡Oye Esteban!, promocionando el contenido de su álbum Maladjusted allá por 1997 en el Auditorio Nacional. Para la segunda ocasión, entrado el siglo XXI (2002, si mal no recuerdo), publiqué en la sección Cultural de Milenio Diario, la reseña del recital efectuado en el Palacio de los Deportes, el cual fue toda una delicia, entre otras cosas porque vimos a un Morrissey entero y con un aire de superioridad visual, corpórea y sonora que sólo él puede ejercer.  La elegante acreditación de ese concierto yace en el refrigerador de la casa, junto a otras 70 de estrellas de la música contemporánea, a la espera de que abra alguna botella de escocés para proporcionarme hielos.
Seguro usted nunca creerá que Morrissey sea un célibe completo, porque nadie puede vivir de esa manera, pero la leyenda cuenta que nuestro ente creativo no tiene pareja sentimental y sexual pública; es un artista reconocido por cuidar minuciosamente su vida personal y en sus conciertos hay más “hombres” que mujeres. Durante los conciertos, los únicos que intentan subirse al escenario para intentar interactuar con él, son los del sexo masculino con sentimientos groupies o de esos que se asumen con amplios sentimientos femeninos muy desarrollados.
También es sabido que Morrissey ha brindado su apoyo durante gran parte de su vida a PETA (People For The Ethical Treatment Of Animals), la organización que cuida de los derechos de los animales y cuyo lema es “Los animales no son nuestros para comer, vestir, experimentar o usar para entretenimiento”. Se dice que desde niño, Morrissey ha sido parte del veganismo, una filosofía basada en el respeto y no consumo de animales.
Si de plano no conoce nada de Morrissey o no tuvo dinero suficiente para comprar el costoso boleto del DF, le recomiendo adquiera por cualquier medio, el Very Best OF Morrissey, sacado a la venta en abril de este mismo año, el cual contiene versiones de temas clásicos en audio y video completamente remasterizados, entre ellos, “Everyday Is Like Sunday”, “The Last Of The Famous International Playboys”, “Suedehead”, “Tomorrow”, “My Love Life” y “November Spawned A Monster”. Esta joyita debe estar en su fonoteca, conozca o no al maestro, porque tarde o temprano algún amigo invitado suyo a casa le pedirá alguna rola.
            Las fechas de las presentaciones de Morrissey, según su página de Internet, son: El lunes 5 de diciembre en la Arena de Monterrey; el miércoles 7 y jueves 8 de diciembre en la Plaza Condesa del Distrito Federal (DF); el sábado 10 en el Complejo Cultural Universitario de Puebla; el lunes 12 y martes 13 en el Teatro Diana de Guadalajara. Todos sus recitales empezarán a las 20:30 horas. Los boletos tienen un precio de 880, 1250 y 1350 pesos en el Plaza Condesa del DF; para Puebla tienen un monto desde los 380 a mil 280 pesos y para Guadalajara van de los 350 a los mil 250 pesos. En el DF se agotaron lso boletos desde hace más de dos meses.
La banda que le acompaña está compuesta por el guitarrista Boz Boorer, el seis cuerdas Jesse Tobias, el bajista Solomon Walker y el baterista Matt Walker. Vayamos a ver al gran Mozzer para despedir este angustiante año como merece, con bonísima música de The Smiths (1982-1988) y su larga y espléndida carrera solista iniciada de 1988 a la fecha, en donde ha grabado 11 discos en estudio e igual número de recopilatorios.
Pasando a otro tema, recién me llegó un correo electrónico del promotor cultural Eduardo Fragoso Salomón invitándome a la presentación del libro del doctor en Filosofía Héctor Zagal, Gente como uno, en la librería Gandhi de Coyoacán el pasado viernes 2 de diciembre. Desafortunadamente no pude asistir por razones laborales y porque tenía cita pactada con el poeta Pedro Salvador Ale para charlar sobre su reciente viaje a su natal Córdoba, Argentina, en donde habían operado a su progenitora. Luego de ese episodio, me doy a la tarea de consultar sobre el contenido del libro y me llevo la grata sorpresa que es una novela acorde a los tiempos sobre “gente decente”: Blancos refinados, elegantes, religiosos, aristócratas, ricos y racistas que tienen injerencia en la vida pública nacional.
            Aún no leo el libro y ya estoy interesado en entrevistar a Zagal, porque el correo es muy completo al señalar que es una crítica mordaz a la alta sociedad mexicana. El autor desenmascara sin misericordia los turbios entresijos del poder. En él se habla del exquisito botín que significa manejar a su antojo el mercado político y cultura nacional. Los sitúa en las residencias de Bosques de Las Lomas, Santa Fe y San Pedro de los Pinos, en donde se delimita el futuro del país.
            Gente como uno denuncia con sarcasmo y humor negro algunos secretos de esas familias decentes: La vergonzante homosexualidad, la devoción a la Santa Muerte, la siembra de favores políticos, la violencia intrafamiliar, la decadencia de los linajes de abolengo, los tratos con obispos, la explotación sexual. En Gente como uno se oyen los ecos de Oscar Wilde (La importancia de llamarse Ernesto), de Carlos Fuentes (Las buenas conciencias), pero al final impera la parodia de Los Buddenbrook de Thomas Mann”, así los comparte en el correo el buen Eduardo Fragoso Salomón, por lo que de entrada invita de inmediato a leer el libro.
            Sobre su libro Héctor Zagal dijo: “¿Por qué escribí esta novela? El detonante fue un pequeño suceso. Visité a un conocido en sus oficinas situadas en un edificio muy elegante del rumbo de Santa Fe, en el DF. Me asomé desde la ventana para disfrutar de la maravillosa vista del Valle de México. A los pies del edificio alcancé a entrever unas casitas con bonitos techos rojos. ‘No sabía que aquí hubiera un pueblito con casitas típicas’, comenté. Mi anfitrión me respondió con una sonrisa: ‘Son casas de lámina, es una ciudad perdida, pero la administración del edificio les pintó los techos de rojo para que no afearan la vista’”.
            El académico de la UNAM, del ITAM, de la Universidad Panamericana e integrante del Sistema Nacional de Investigadores, agregó que según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en el 2010, se registran 52 millones de mexicanos viviendo en situación de pobreza, es decir, el 46.2 por ciento de la población. El Coneval indica que la línea de bienestar es de dos mil 114 pesos mensuales en áreas urbanas, y de mil 329 pesos en áreas rurales. El 52 por ciento de los mexicanos viven con menos de eso. Un 20 por ciento no llega siquiera a los 700 pesos mensuales.
            “¿Qué haría con 700 pesos mensuales? México es un país racista —añade Héctor Zagal—El 54 por ciento de los mexicanos afirma que se insulta por el color de piel y un 20 por ciento de la población no estaría dispuesto a vivir con personas de otra raza. Visitemos un restaurante elegante y observemos la clientela y el personal que labora en él. ¿Dónde están los morenos? De meseros, claro.
“Hace un par de meses, justo cuando la novela en la imprenta, entablé una charla afable con un muchacho que repartía volantes afuera de la universidad donde trabajo. Tras unos minutos, el chico se animó a preguntarme: ‘¿Por qué ustedes los ricos miran con desprecio a los pobres?, yo sólo estoy haciendo mi trabajo. ¿Qué pretendo con mi novela? Pues, al menos, que al acabar de leerla, la gente diga: ‘Yo no quiero ser así’”, de esta manera concluye el coautor de AMLO: Historia política y personal (Random House, 2004), sobre su reciente novela, la cual debemos conseguir a la brevedad.



lunes, 5 de diciembre de 2011

"Gente como uno", la mordaz crítica al sistema social mexicano de Héctor Zagal

Félix Morriña

Recién me llegó un correo electrónico del promotor cultural Eduardo Fragoso Salomón invitándome a la presentación del libro del doctor en Filosofía Héctor Zagal, Gente como uno, en la librería Gandhi de Coyoacán el pasado viernes 2 de diciembre. Desafortunadamente no pude asistir por razones laborales y porque tenía cita pactada con el poeta Pedro Salvador Ale para charlar sobre su reciente viaje a su natal Córdoba, Argentina, en donde habían operado a su progenitora. Luego de ese episodio, me doy a la tarea de consultar sobre el contenido del libro y me llevo la grata sorpresa que es una novela acorde a los tiempos sobre “gente decente”: Blancos refinados, elegantes, religiosos, aristócratas, ricos y racistas que tienen injerencia en la vida pública nacional.
            Aún no leo el libro y ya estoy interesado en entrevistar a Zagal, porque el correo es muy completo al señalar que es una crítica mordaz a la alta sociedad mexicana. El autor desenmascara sin misericordia los turbios entresijos del poder. En él se habla del exquisito botín que significa manejar a su antojo el mercado político y cultura nacional. Los sitúa en las residencias de Bosques de Las Lomas, Santa Fe y San Pedro de los Pinos, en donde se delimita el futuro del país.
            Gente como uno denuncia con sarcasmo y humor negro algunos secretos de esas familias decentes: La vergonzante homosexualidad, la devoción a la Santa Muerte, la siembra de favores políticos, la violencia intrafamiliar, la decadencia de los linajes de abolengo, los tratos con obispos, la explotación sexual. En Gente como uno se oyen los ecos de Oscar Wilde (La importancia de llamarse Ernesto), de Carlos Fuentes (Las buenas conciencias), pero al final impera la parodia de Los Buddenbrook de Thomas Mann”, así los comparte en el correo el buen Eduardo Fragoso Salomón, por lo que de entrada invita de inmediato a leer el libro.
            Sobre su libro Héctor Zagal dijo: “¿Por qué escribí esta novela? El detonante fue un pequeño suceso. Visité a un conocido en sus oficinas situadas en un edificio muy elegante del rumbo de Santa Fe, en el DF. Me asomé desde la ventana para disfrutar de la maravillosa vista del Valle de México. A los pies del edificio alcancé a entrever unas casitas con bonitos techos rojos. ‘No sabía que aquí hubiera un pueblito con casitas típicas’, comenté. Mi anfitrión me respondió con una sonrisa: ‘Son casas de lámina, es una ciudad perdida, pero la administración del edificio les pintó los techos de rojo para que no afearan la vista’”.
            El académico de la UNAM, del ITAM, de la Universidad Panamericana e integrante del Sistema Nacional de Investigadores, agregó que según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en el 2010, se registran 52 millones de mexicanos viviendo en situación de pobreza, es decir, el 46.2 por ciento de la población. El Coneval indica que la línea de bienestar es de dos mil 114 pesos mensuales en áreas urbanas, y de mil 329 pesos en áreas rurales. El 52 por ciento de los mexicanos viven con menos de eso. Un 20 por ciento no llega siquiera a los 700 pesos mensuales.
            “¿Qué haría con 700 pesos mensuales? México es un país racista —añade Héctor Zagal—El 54 por ciento de los mexicanos afirma que se insulta por el color de piel y un 20 por ciento de la población no estaría dispuesto a vivir con personas de otra raza. Visitemos un restaurante elegante y observemos la clientela y el personal que labora en él. ¿Dónde están los morenos? De meseros, claro.
“Hace un par de meses, justo cuando la novela en la imprenta, entablé una charla afable con un muchacho que repartía volantes afuera de la universidad donde trabajo. Tras unos minutos, el chico se animó a preguntarme: ‘¿Por qué ustedes los ricos miran con desprecio a los pobres?, yo sólo estoy haciendo mi trabajo. ¿Qué pretendo con mi novela? Pues, al menos, que al acabar de leerla, la gente diga: ‘Yo no quiero ser así’”, de esta manera concluye el coautor de AMLO: Historia política y personal (Random House, 2004), sobre su reciente novela, la cual debemos conseguir a la brevedad.


viernes, 2 de diciembre de 2011

Morrissey, el célibe inglés vuelve a México para dar cuatro conciertos

Félix Morriña

Como lo he dicho en múltiples ocasiones, Morrissey es para muchos cuarentones, lo que The Beatles significa para la historia universal de la música. Como lo escribí en su momento en esta columna, publicada entonces en El Diario, Morrissey está presente en la vida de todo amante del cambio sonoro en el idioma de Shakespeare. Morrissey y The Smiths crearon lo que años después se llamaría Brit Pop, movimiento músico social que en los años 90 tuvieron como máximos exponentes a Pulp, Blur y Oasis. Todos ellos, le rinden pleitesía directa e indirectamente a The Smiths.
            El motivo por el cual vuelvo a escribir de Morrissey es porque estará de nueva cuenta en tierra azteca para ofrecer cuatro conciertos, dos en el Distrito Federal y dos en provincia. En esta ocasión, el artista británico se presentará en espacios reducidos para interactuar con sus más fieles seguidores. Serán conciertos muy intimistas y por cierto, muy caros para la situación que vive el país, pero los fan han dicho que no importa el costo del boleto con tal de presenciar uno de los mejores recitales de este 2011.
            Como he escrito en otras ocasiones, para todos aquellos que no saben quién es Morrissey, les puedo recordar que se requiere meter en una misma licuadora al escritor irlandés Oscar Wilde, al actor estadounidense James Dean y al Rey del Rock, Elvis Presley, mezclados con altas dosis de whisky y mucha, muchísima vena inglesa. El resultado será una música que va del neo punk rock, al new wave, pasando por el pop y el romanticismo musical a la Lord Byron. Nadie se salva de adorar alguna canción del elegante cantautor. Morrissey representa para la música contemporánea un ente artístico a seguir para todos aquellos que piensan que en el rock no hay glamour, elegancia extrema, educación y cultura universal.
Sin lugar a dudas, escucharemos rolas de los álbumes You’re The Quarry (“First Of The Gang To Die”), Your Arsenal (“We Hate It When Our Friends Become”), Viva Hate (“Suedehead”), Ringleader Of The Tormentors (“You Have Killed Me”) y una selección especial de su periodo con The Smiths. Cabe recordar que Steven Morrissey vino por vez primera a México como parte de la gira ¡Oye Esteban!, promocionando el contenido de su álbum Maladjusted allá por 1997, si la memoria no me falla, porque no encuentro mi pase de prensa entre las publicaciones sobre la vida y obra de uno de los artistas que cambiaron la visión del mundo de muchos jóvenes en la década de los años 80, incluyendo a este servibar y amigo… Ahora que lo recuerdo mejor, una de mis acreditaciones de su concierto en el Palacio de los Deportes yace en el refrigerador más viejo de la casa, a la espera de que abra alguna botella de escocés para proporcionarme hielos.
Seguro usted nunca creerá que Morrissey sea un célibe completo, porque nadie puede vivir de esa manera, pero la leyenda cuenta que nuestro ente creativo no tiene pareja sentimental y sexual pública; es un artista reconocido por cuidar minuciosamente su vida personal y en sus conciertos hay más “hombres” que mujeres. Durante los conciertos, los únicos que intentan subirse al escenario para intentar interactuar con él, son los del sexo masculino con sentimientos groupies o de esos que se asumen con amplios sentimientos femeninos muy desarrollados.
También es sabido que Morrissey ha brindado su apoyo durante gran parte de su vida a PETA (People For The Ethical Treatment Of Animals), la organización que cuida de los derechos de los animales y cuyo lema es: “Los animales no son nuestros para comer, vestir, experimentar o usar para entretenimiento”. Se dice que desde niño, Morrissey ha sido parte del veganismo, una filosofía basada en el respeto y no consumo de animales.
Si de plano no conoce nada de Morrissey o no tuvo dinero suficiente para comprar el costoso boleto del DF, le recomiendo adquiera por cualquier medio, el Very Best OF Morrissey, sacado a la venta en abril de este mismo año, el cual contiene versiones de temas clásicos en audio y video completamente remasterizados, entre ellos, “Everyday Is Like Sunday”, “The Last Of The Famous International Playboys”, “Suedehead”, “Tomorrow”, “My Love Life” y “November Spawned A Monster”. Esta joyita debe estar en su fonoteca, conozca o no al maestro, porque tarde o temprano algún amigo invitado suyo a casa le pedirá alguna rola.
            Las fechas de las presentaciones de Morrissey serán el miércoles 7 y jueves 8 de diciembre en la Plaza Condesa del Distrito Federal (DF); el sábado 10 en el Complejo Cultural Universitario de Puebla y el lunes 12 en el Teatro Diana de Guadalajara. Todos sus recitales empezarán a las 20:30 horas. Los boletos tienen un precio de 880, 1250 y 1350 pesos en el Plaza Condesa del DF; para Puebla tienen un monto desde los 380 a mil 280 pesos y para Guadalajara van de los 350 a los mil 250 pesos. El único lugar donde se han agotado los boletos es en la capital del país.
Vayamos a ver al gran Mozzer para despedir este angustiante año como merece, con bonísima música de The Smiths y su larga y espléndida carrera solista. Nos vemos en el Plaza Condesa.


Seis bandas integran el Festival Reggae Latino de la Magdalena Mixhuca


Félix Morriña



Hace mucho que no me aparezco en un festival de reggae, ya sea de corte nacional o internacional. No sabría cómo contestar a un cuestionamiento de si el ritmo jamaiquino ha  dejado mucho que desear o de si ya no creo en la filosofía rastafari, o definitivamente ya no me agrada el reggae contemporáneo. Simplemente dejé pasar el tiempo y no se dio que fuera a algún encuentro masivo con los herederos de Bob Marley. Por esa razón, este sábado 3 de diciembre me haré presente en el Festival Reggae Latino organizado por  Wild Side Press And Management.

            El espacio donde se llevará a cabo este encuentro masivo en el que se esperan más de 30 mil asistentes será la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca (estación del Metro Puebla), en donde tocarán las bandas Somo Uno, Cultura Profética, Gondwana, Rastrillos, Antidoping y Los Cafres, quienes deleitarán a la concurrencia a partir de las 14:00 y hasta las 22 horas. El acceso será por la puerta 6 del complejo deportivo. Vayan preparados para un encuentro de más de ocho horas, en donde el clima será frío, según los especialistas.

Será una buena oportunidad para apreciar lo que han hecho en recientes años estas bandas consagradas del reggae, además de las noveles agrupaciones que vienen empujando fuerte, como es el caso de la banda tijuanense Somos Uno, liderada por Abatzi (mejor conocido en el ambiente político como César Hank, hijo del prominente ex alcalde de la última esquina de Latinoamérica) y secundada por Mantra y Khata, además de músicos de soporte nacidos en Jamaica, quienes vienen a reforzar el concepto sonoro del hip hop, reggae, dub, funk y reggae del grupo.

El nombre del festival sin duda remite al reconocido Vive Latino, donde hemos visto bandas de este género, pero no habíamos presenciado un encuentro masivo con estas características, por lo que esperamos haya continuidad en próximos años y con un cartel que abarque dos días de celebración. Además, sería necesario recordar los festivales Razteca, en donde había venta de souvenirs, encuentro gastronómico, conferencias ambientalistas y toda la parafernalia del cuidado de la generosa planta de marihuana en materia de salud, para irlos integrando a este nuevo esfuerzo de conciertos de reggae.

            Por otro lado, cabe mencionar que las bandas participantes son de alto calibre, como lo demuestran Los Cafres, considerados los más representativos de la Argentina en materia de reggae (al lado de Los Pericos) y que han mantenido la escena en toda habla hispana a lo largo de 20 años de existencia. Los Cafres vienen con el disco El paso gigante bajo el brazo para que su audiencia vaya preparada para saber qué repertorio será el ejecutado.

            En cuanto a la banda portorriqueña Cultura Profética, muchos saben que es una de las más propositivas que ha simpatizado con los movimientos progresistas de varios sectores de la sociedad, además de estar involucrados en causas en defensa de los sectores más vulnerables. Sus materiales discográficos han sido reconocidos dentro de los Premios Grammy, lo que ha aumentado su popularidad en sectores nunca antes atendidos.

Otro de los participantes es la agrupación chilena Gondwana, formada en 1987 durante el gobierno de Pinochet, se ha mantenido en el gusto de los más ortodoxos, como en las nuevas generaciones, gracias a que estuvieron bajo perfil para no ser acosados por el gobierno de su nación, pero sin dejar de ser contestatarios. Gondwana nunca ha sido una banda alejada de los problemas políticos, especialmente los relacionados con el clima de la época en que fue fundada. Sus fechas de conciertos van por todo el mundo en los próximos meses, incluyendo lugares en la Unión Americana, El Salvador, Bolivia, Canadá, Suecia, México, Chile y Argentina. Los que han presenciado sus conciertos recientes apuntan el gusto de la banda por la lección de temas de uno de sus álbumes más conocidos "Alabanza", asegurando que sus directos son imperdibles.

Una de las mejores agrupaciones mexicanas de reggae son Los Rastrillos, quienes no podían faltar a este encuentro para festejar  20 años de trayectoria musical combativa, disidente y llena de logros, donde su música y su propuesta condenada a ser eternamente fresca retumbará en la audiencia que se dé cita en la Ciudad Deportiva. Uno de sus méritos más sobresalientes es ante todo el hecho de que el grupo ha sabido transmitir ésa madurez y evolución musical en su propuesta, siendo un grupo que a base de reggae se ha ganado a pulso su estatus de banda de culto a nivel mundial.

No queda más que desearles feliz estancia en este encuentro de reggae. Por mi parte, allá nos vemos.